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| 10Oct2016

La semana: 3 al 9 de octubre 2016

Por: Alfonso Morales Celis

CHILE. Por fin, después de muchos de tira y afloja, el Senado dio luz verde al proyecto de Ley que aprueba la elección directa de los Gobernadores Regionales. Los elegidos reemplazarán (a medias) a los actuales intendentes designados por el Gobierno de turno. A medias, porque además del Gobernador elegido, el Gobierno se reserva el derecho para continuar teniendo un representante (se le llamara delegado presidencial) en la Región designado por el Presidente de turno. Cómo convivirán estas dos autoridades es un misterio aún sin resolver.

El trámite parlamentario ha estado plagado de inconvenientes. Tanto desde las bancadas oficialistas como de oposición surgieron, y se mantienen, planteamientos acerca de las funciones, atribuciones y recursos asignados a los nuevos Gobernadores Regionales y que, tal como está el proyecto, no son las que se necesitan para desempeñar una función efectiva y eficiente. Quienes apoyaron la iniciativa reconocen esa crítica, pero estiman que “en el camino se arregla la carga”. La verdad sea dicha, el Gobierno y la propia Presidenta se esforzaron al máximo para pasar el escollo del Senado, más que todo para evitar una nueva frustración social. Esta vez salió bien. Pero, que el proyecto llegue a convertirse en ley, es bastante dudoso. Por lo menos, en el curso del próximo año como se ha comprometido el Gobierno de la Nueva Mayoría.

Detrás de todo este lío está el temor escondido de los parlamentarios ante la aparición de figuras regionales que puedan arrebatarles su escaño. Por eso, ante un proyecto que avanza a pesar de los obstáculos, los honorables realizan toda clase de maniobras para que, en último caso, se postergue su puesta en marcha hasta el 2020. Así tendrían tiempo suficiente para preparar sus defensas o asegurar una jubilación “honorable”. En fin, que todo es cálculo. Y como dicen que en política dos más dos son cinco, o algo así, puede pasar cualquier cosa.

La que sumó esta semana es la Presidenta Bachelet. Una encuesta aumentó su aprobación en dos puntos, 23%. Esto ha provocado el júbilo del equipo de asesores presidenciales y las consiguientes declaraciones destacando el hecho. Claro que, como bien se sabe, el que no se consuela es porque no quiere, porque la desaprobación de la mandataria sigue por sobre el 70%. Y con muchos problemas sin resolver: el caso de las muertes de cientos de niños en centros dependientes del Servicio Nacional de Menores (SENAME), los recortes en el presupuesto y la amenaza real de una alta abstención en las próximas elecciones municipales. Problemas que requieren una solución urgente y… los tiempos se agotan.

 

ESPAÑA. El panorama político en España comienza a mostrar señales positivas. El bloqueo implacable impuesto por el Comité Federal del PSOE y aplicado con una ortodoxia izquierdista digna de mejor de causa por el ex Secretario General Pedro Sánchez, comenzó a diluirse en el mismo momento en que el jefe máximo del partido socialismo español fuera, más que invitado, forzado a presentar su dimisión al cargo. Todo en medio de una batalla campal que en algunos momentos estuvo a punto de superar las formas y la fraternidad. Los triunfadores en el lance formaron una gestora y pusieron al frente, como hombre de consenso, a Javier Fernández, que había proclamado a quién quisiera escucharle no estar por terceras elecciones. Así las cosas, desde ese momento, ya es casi indiscutible que el PSOE se abstendrá y permitirá la proclamación de Rajoy como Presidente del Gobierno. Hasta ahí todo parecía controlado. Pero, como nunca falta un pero, Iceta y los suyos han dicho que naranjas de la China, que ellos insisten en el No es No. A ellos se sumó la diputada Sumelzo, que votará No a Rajoy aunque el Comité Federal diga otra cosa. ¿Existen indicios de división en el PSOE? Todos se apresuran a negarlo. Pero que “el Partido está roto”, como dijo Pérez Tapias a la salida de la reunión del sábado, no se puede negar. Ahora, hay que ponerse a coser o mejor dicho a zurcir. Aunque los ciudadanos, cabreados ante tanto espectáculo, ya han dado su veredicto: ¡anda y que los zurzan!