See all Ver todos
| 26Jul2016

La semana

Por: Alfonso Morales Celis

Chile

La semana en Chile siguió dominada por los escándalos descubiertos en Gendarmería; por los movimientos en los partidos con miras a las elecciones municipales del mes de octubre próximo, y los llamados de Hacienda a “más trabajo y menos lloriqueo”.

En el primer caso, la Institución penitenciaria se ha visto atravesada por las denuncias de corrupción ante las millonarias jubilaciones de algunos funcionarios que, al parecer, pactaban con las autoridades institucionales aumentos de grados y remuneraciones que permitían obtener, legalmente, pensiones millonarias. La bomba informativa la provocó Myriam Olate, periodista y funcionaria de la entidad penitenciaria, ex esposa del diputado socialista Osvaldo Andrade, actual presidente de la Cámara de Diputados. Olate percibe una pensión de más de $ 5.000.000 (unos 7.000 euros). Acusaciones cruzadas entre los afectados por la denuncia y la ministra de Justicia, Javiera Blanco, han provocado que esta última deba enfrentar en los próximos días una interpelación parlamentaria para explicar los hechos. El gobierno, pese a las evidencias, ha salido en bloque a respaldar a la ministra demócrata cristiana. El hecho causa una justificada indignación social, si se comparan las jubilaciones bajísimas que percibe la mayoría de los chilenos, con las privilegiadas que tienen y mantienen algunos funcionarios, específicamente las FF.AA., Carabineros, Investigaciones y Gendarmería.

Por otra parte, la proximidad de las elecciones municipales y el cumplimiento de los plazos para inscribir candidatos, han desatado la lucha interna en partidos y conglomerados. La puja por ser nominado candidato a alcalde, o como premio de consuelo a concejal, ha sido intensa por decir lo menos. La Nueva Mayoría, que pregonó a voces su decisión democrática de efectuar primarias, terminó como siempre eligiendo a dedo a los candidatos y pensando, como no, en las movidas políticas de futuro. La Oposición, que comienza a levantar cabeza, no por méritos propios sino por los errores de la Nueva Mayoría y el gobierno, tres cuarto de lo mismo. La explicación es fácil. Estas elecciones municipales son un barómetro para las futuras presidenciales y ese hecho inquieta a los “señores políticos”, que buscan a codazo limpio una buena ubicación de salida.

Por último, nadie podrá negar que el ministro de Hacienda, Rodrigo Valdés, hace su trabajo. Además de soportar las presiones de uno y otro lado se mueve, se reúne, declara, aguanta, en fin lo que haga falta para conseguir un mayor crecimiento. La última de sus declaraciones expresa claramente su cansancio ante la incomprensión de los suyos, que le piden recursos para enfrentar las elecciones con “algo que mostrar” y los empresarios que siempre encuentran que es mucho lo poco que pagan como impuestos. “Más trabajo y menos lloriqueo”, fue la expresión del ministro que constata su preocupación  y su manifiesto cabreo.

 

España

Esta semana, y no está nada claro cuántas más, España seguirá enredada en la formación de Gobierno. Después del acuerdo alcanzado en la mesa del Congreso, parecía que todo iba bien, pero el diablo metió la cola y la aparición de diez votos bastardos han complicado el panorama tan ordenadito que había dibujado Rajoy. Ciudadanos (el partido) ha montado en cólera, pues supone que el apoyo viene de “los que quieren romper España”, y si es así ellos le quitan su apoyo al Presidente en funciones. Podemos descarta cualquier entendimiento con el PSOE y ya estamos otra vez pensando en nuevas elecciones. Nadie las quiere, eso dicen. Pero, ya se sabe, del dicho al hecho… El martes comienza la ronda con el Rey. A ver si esta vez S.M. consigue ordenarlos y alcanzar la solución.

Y los muertos cobrando pensiones. Vaya tema. Según informa el Tribunal de Cuentas, durante el año 2014 unas treinta mil personas fallecidas con anterioridad cobraron sus pensiones. La confusión de los datos entre el Instituto Nacional de la Seguridad Social (INSS) y el Instituto Nacional de Estadísticas (INE), le costó a las arcas del Estado 300 millones de euros.  Una mala noticia, si se tienen en cuenta las previsiones que amenazan con el fin de los recursos para pensiones en pocos años más.

Para terminar la semana, el Ayuntamiento de Madrid informó de su intención de cambiar nombre a calles y avenidas de la capital que tengan alguna relación con el franquismo. La propuesta ha encendido los ánimos de los nostálgicos del régimen dictatorial que consideran una falta de respeto a la historia. Los impulsores de la idea aseguran que los cambios sólo afectarán a aquellos lugares que recuerden hechos graves y que hayan atentado contra la vida y los derechos de los ciudadanos durante la Guerra Civil y el posterior gobierno dictatorial. En todo caso, la medida podría entrar en vigor una vez aprobada en el Pleno del Ayuntamiento, en unos seis meses más.

Casi al cierre, el gobierno informó que había aceptado la renuncia de María Seguí, ahora ex Directora General de Tránsito. La funcionaria presentó su dimisión a causa de los casos de corrupción en los que estaría implicado su marido. Un caso más para sumar a los muchos que desprestigian la política y amenazan con seguir.

Como no todo puede ser negativo, muchos españoles están de vacaciones y el resto se irá la próxima semana. El informe del tiempo predice que la Calima abandonará la península, que los calores serán los normales y todo comienza a despejarse… A ver si es cierto.